Parlem de compressors (part I)

El compresor es una herramienta tremendamente útil cuando sabemos como utilizarlo, aunque también es de esas herramientas que el productor novel no acaba de entender.

Sí, sabemos que sirve para reducir la dinámica y que también lo utilizamos como “ducking”, pero a mi me gusta ver los compresores como herramientas que sirven para dar forma al sonido, es decir, modificar el ataque o el decaimiento de un sonido, o aumentar su movimiento.

De esta forma entenderemos mejor su función “musical” y no la parte técnica que habréis visto en mil artículos que acaban diciendo “usa tus orejas” sin darte ninguna guía.

Los parámetros

Haremos un breve resumen de los parámetros para poder entrar en materia.

  • Threshold: Umbral (en db) a partir del cual el compresor empieza a actuar.
  • Ratio: Relación de db que entran/salen.
  • Attack: Tiempo que tarda el compresor en actuar después de sobrepasar el Threshold.
  • Release: Tiempo que tarda el compresor en devolver la señal a su estado antes de ser comprimido.

Tenemos muy claro que significa reducir la dinámica: reducir la diferencia de volumen entre las partes altas respecto las bajas, de esta manera obtendremos una señal más uniforme y a la vez más presente. Esto puede servir si nuestro vocalista canta de manera poco uniforme, o si hemos grabado a un bajista que ha tocado algunas notas muy fuertes y otras más flojas. Con el compresor podremos corregir esto.

¿Pero qué pasa cuando queremos aumentar la pegada de un sonido? ¿Y cuándo queremos aumentar su caída para engordar una caja? ¿Qué pasa cuando queremos darle un uso más “creativo”, no tanto corrector?

En la segunda parte de este post, veremos cómo utilizar el compresor para estos aspectos.

Compresión ¿antes o después de ecualizar?

Esta es la pregunta del millón. Seguramente habréis escuchado muchos argumentos a favor y en contra de ponerlo antes o después de la ecualización.

Así que, voy a daros mi versión de la respuesta. Mi cadena es la siguiente:

  1. Ecualización substractiva
  2. Compresión
  3. Ecualización aditiva

¿Por qué?

Primero busco todo lo que me sobra, todo lo que debo corregir, de esta manera solo mandaré al compresor la señal útil.

Después aplico compresión ajustando según el material y resultado que busque.

Finalmente utilizo una ecualización clásica para añadir color y/o resaltar características del sonido limpio y comprimido.

En la segunda parte de este post os hablaré sobre los usos del compresor.